Espejo tradicional Marroquí, tallado en madera, con incrustaciones en hueso y metal repujado, con un arco decorado con delicados motivos geométricos y florales, finamente tallados, que evocan la tradición artística de antiguas cortes y palacios. Ideal para utilizar como pieza central en interiores con estética vintage, este espejo no solo amplía y realza los espacios, sino que imprime una identidad única, y atemporal.
